Según informó el jueves la cadena de televisión TVP World, los conductores alemanes están acudiendo en masa a las ciudades fronterizas polacas para llenar sus depósitos con combustible más barato ante el aumento vertiginoso de los precios provocado por la guerra con Irán, desencadenada por los ataques estadounidenses e israelíes contra el país.
Según se informa, varias ciudades fronterizas polacas están experimentando escasez y largas colas debido al llamado “turismo de combustible”, ya que miles de alemanes cruzan la frontera para buscar combustible barato con el que llenar sus depósitos.
En la ciudad noroccidental de Swinoujscie, algunas gasolineras se quedaron sin gasolina durante el fin de semana, lo que llevó a Joanna Agatowska, la alcaldesa de la ciudad, a instar a las estaciones a controlar y limitar las ventas a conductores alemanes y a ordenar que solo se lleve un bidón de combustible por persona al cruzar la frontera.
Los conductores alemanes también provocaron largas colas y mucho tráfico en otros pueblos.
Desde que comenzaron los ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, el conflicto ha desestabilizado significativamente los mercados energéticos mundiales mediante ataques selectivos contra la infraestructura petrolera marítima y terrestre, lo que ha generado preocupación por la seguridad del suministro energético mundial.