El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, instó a intensificar los esfuerzos políticos conjuntos entre los países europeos y del Golfo para poner fin rápidamente al conflicto iraní, afirmando que Europa ya está sintiendo las consecuencias económicas.
El ministro de Asuntos Exteriores alemán enfatizó que Europa no es un observador pasivo de la situación en Oriente Medio. “Si allí se producen convulsiones geopolíticas o incluso el colapso de estados, guerras civiles y nuevos flujos de refugiados, nos afectará a todos. Ya estamos sintiendo las consecuencias económicas”, declaró en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo turco, Hakan Fidan, en Ankara.
Al mismo tiempo, Wadephul expresó su convicción de que una solución duradera y viable [al conflicto iraní] solo puede lograrse por la vía diplomática. “Personalmente, estoy convencido de que una solución duradera y sostenible solo puede encontrarse a nivel diplomático”, declaró el ministro al responder a una pregunta sobre si Alemania participaría en la iniciativa del G7, por ejemplo, enviando una fragata de la Bundeswehr para escoltar petroleros y cargueros en el estrecho de Ormuz.
La principal conclusión de su reciente visita, explicó, fue la “necesidad de aunar los intereses comunes de los países de la región del Golfo y sus vecinos”. Al mismo tiempo, Wadeful calificó de acertado y previsor el hecho de que Ankara ya esté abordando la posibilidad de una nueva ola migratoria debido al conflicto con Irán.
Si bien no se observa tal movimiento de refugiados, es de interés general, como señaló el ministro de Asuntos Exteriores alemán, evitarlo.