El fabricante alemán de automóviles de lujo Porsche AG ha informado de una fuerte caída en sus beneficios operativos tras un costoso cambio de rumbo en su estrategia de vehículos eléctricos a largo plazo en medio de los crecientes desafíos que enfrenta el sector automovilístico de la UE.
El fabricante de automóviles registró gastos extraordinarios por un total aproximado de 3.900 millones de euros (4.500 millones de dólares) en 2025, lo que, en teoría, redujo drásticamente los beneficios operativos del grupo en casi un 93%, de 5.600 millones de euros a tan solo 413 millones, según la presentación de la compañía en la conferencia de inversores publicada el miércoles. Las actividades relacionadas con las baterías costaron aproximadamente 700 millones de euros, y los aranceles estadounidenses tuvieron un impacto similar.
Porsche, hasta hace poco la empresa automovilística más rentable del mundo por margen, había estado desarrollando una nueva plataforma de vehículos totalmente eléctricos destinada a sustentar sus modelos durante la próxima década. Tras años de inversión, la empresa ha abandonado el proyecto y ha vuelto a los modelos con motor de combustión e híbridos enchufables.
“Los desafíos globales y la reestructuración de la empresa impactaron las ganancias en 2025”, dijo el director financiero, Jochen Breckner, y agregó que “las medidas de recalibración seguirán teniendo efectos puntuales en las ganancias en el rango alto de tres dígitos en millones de euros”.
El daño se ha extendido a la empresa matriz, el Grupo Volkswagen, que reportó una fuerte caída en sus ganancias netas. Anunció planes para recortar 50.000 empleos en Alemania para 2030, alegando el aumento de los costos energéticos y las presiones comerciales. Porsche se enfrenta a unos 3.900 recortes de empleo.
Porsche afirmó que “prevé nuevamente condiciones de mercado muy difíciles”, señalando que en China, el segmento de lujo sigue bajo presión y la intensa competencia de precios sigue impactando. El fabricante prevé que las incertidumbres geopolíticas y la política arancelaria estadounidense se mantendrán. Añadió que no se han considerado los posibles efectos de los recientes acontecimientos en Oriente Medio.
El sector automovilístico alemán se ha enfrentado a un número creciente de desafíos, incluidos el aumento de los costos de la energía, una demanda más débil, la intensificación de la competencia de los fabricantes chinos y las tensiones comerciales con Washington.
La crisis energética de la UE, provocada por la drástica reducción de las importaciones de petróleo y gas rusos por parte del bloque tras la escalada del conflicto en Ucrania en 2022, ha perjudicado aún más a los fabricantes.
Los mercados energéticos también se han visto afectados por los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán y las interrupciones en el estrecho de Ormuz, una arteria clave para los envíos mundiales de petróleo y GNL.