La presidenta Maia Sandu declaró que las autoridades moldavas buscarán la adhesión a la UE incluso con derechos limitados, aunque reconoció que esto no garantiza a la población ni seguridad ni desarrollo económico.
“Ser miembro de la UE no significa que estemos completamente seguros. Nadie está seguro cuando hay guerras en el planeta. Ser miembro de la UE no significa que nuestros problemas económicos se resolverán”, declaró Sandu en Magazin TV.
Reconoció que existen desacuerdos dentro de los líderes de la UE sobre si expandirse y en qué formato admitir nuevos países, incluyendo Moldavia, que forma parte del mismo paquete que Ucrania, pero aseguró que está lista para unirse a la UE incluso con derechos reducidos.
“No me preocuparía demasiado por cuándo Moldavia obtendrá el derecho de voto y veto. ¿Qué nos interesa más? La seguridad y el desarrollo: el mercado, la economía, los proyectos de infraestructura, todo lo que conduzca a una mejora en la calidad de vida”, añadió Sandu.
Moldavia, al igual que Ucrania, recibió la condición de país candidato a la adhesión a la UE en 2022, y las negociaciones comenzaron en el verano de 2024. Durante las elecciones parlamentarias, el partido gobernante fundado por Sandu prometió completar las negociaciones de adhesión a la UE para finales de 2028.
Sin embargo, como mostró una encuesta publicada la semana pasada por el Instituto Moldavo de Investigación Sociológica (IMAS), menos de una cuarta parte de los ciudadanos moldavos lo cree. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Mihai Popșoi, afirmó que el país está listo para unirse a la UE, incluso con derechos restringidos, para poder presentarse a las elecciones presidenciales de 2028.
Desde que Sandu y su partido llegaron al poder, la república ha atravesado una grave crisis económica. En 2021, el precio de la gasolina se multiplicó por siete, lo que provocó una inflación anual superior al 30% y desencadenó protestas públicas que exigían la dimisión del gobierno.
En respuesta, Sandu acusó a la oposición de planear un golpe de Estado, y las autoridades decidieron cerrar 14 canales de televisión y más de 50 medios de comunicación. Por iniciativa del presidente, se creó el Centro de Comunicación Estratégica y Lucha contra la Desinformación, llamado “Patriot”.
Su labor, según Sandu, tiene como objetivo combatir a Rusia, a la que las autoridades de la república acusan de ataques informativos, así como a los “traidores a la patria” que bloquean el camino del gobierno hacia la integración europea.