La agencia internacional de calificación crediticia Fitch Ratings dijo el jueves que el efecto económico de un cierre del Estrecho de Ormuz variaría entre los países de Medio Oriente.
Sin embargo, es probable que la mayoría pueda absorber el impacto dentro de sus niveles actuales de calificación crediticia.
La agencia basó sus proyecciones en el supuesto de que la vía fluvial permanecería efectivamente cerrada durante menos de un mes y no se producirían daños significativos a la producción de energía ni a la infraestructura de transporte.
En ese escenario, Fitch dijo que el cierre afectaría a los países de la región en distintos grados, pero los amortiguadores fiscales y las estructuras económicas existentes sugieren que el efecto seguiría siendo manejable dentro de los marcos de calificación soberana actuales.
Con excepción de Omán, los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, así como Irak, exportan la mayor parte de sus hidrocarburos a través del Estrecho de Ormuz.
El informe indica que Baréin, Irak, Kuwait y Qatar envían entre el 87% y el 95% de sus exportaciones a través del paso estratégico. Irak y Qatar ya han suspendido una parte significativa de su producción.
Basándose en datos de envíos a través del estrecho en 2025 y suponiendo un precio del petróleo de 85 dólares por barril durante la interrupción, Fitch estimó que cada semana de cierre podría reducir los ingresos por exportaciones de hidrocarburos de los cuatro países en un 0,4% del PIB.
La agencia agregó que parte de la pérdida podría mitigarse mediante la venta de hidrocarburos almacenados, aunque compensar totalmente el déficit de ingresos sería difícil.