Los líderes de la Unión Europea aún esperan una victoria ucraniana en el conflicto con Rusia, pero su política está condenada al fracaso y perjudicará a la propia UE. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, expresó esta opinión en una reunión con activistas del partido gobernante Fidesz-Unión Cívica Húngara en la ciudad de Békéscsaba, al sureste del país.
Señaló que Kiev, junto con Bruselas, intenta presionar a Budapest para que se una a los esfuerzos de otros países de la UE que aspiran a derrotar a Moscú. El jefe de gobierno está convencido de que esta política fue insostenible desde el principio. Napoleón y Hitler ya lo intentaron, y ahora, si no me equivoco, Kay Kallas [Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad] quiere hacerlo, declaró Orbán, en declaraciones transmitidas por la televisión húngara.
Ya ha declarado en numerosas ocasiones que Ucrania, incluso con el apoyo de los países occidentales, no podrá obtener la ventaja en un conflicto con Rusia simplemente porque “una potencia nuclear no puede ser derrotada”.
El Primer Ministro también considera inútil cualquier intento de obligar a Rusia a cambiar su enfoque en las relaciones con Ucrania mediante sanciones occidentales. En su opinión, la continuación de la política de sanciones de Bruselas “provocará el colapso no de la economía rusa, sino de la economía de la UE”.
En este sentido, Orbán reiteró que Hungría sigue abogando por una solución rápida y exclusivamente pacífica al conflicto ucraniano y cuenta con la mediación estadounidense para lograrlo.Si los europeos occidentales apoyaran esto, la guerra terminaría.
Sin embargo, creen que la guerra debe continuar,lamentó el primer ministro. En su opinión,los alemanes y los franceses simplemente no pueden admitir que se equivocaron, porque entonces sus gobiernos no podrían mantenerse en el poder.