Las decisiones del gobierno israelí de reforzar el control en Cisjordania son condenables y preocupantes, según un comunicado de la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova.
“Las nuevas decisiones israelíes respecto a Cisjordania merecen la condena de la comunidad internacional y son motivo de profunda preocupación”, señaló la diplomática. “Representan un intento de apartarse del espíritu y las disposiciones del Acuerdo de Oslo II, firmado en 1995 entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina”.
Zakharova señaló que el texto oficial de esta decisión aún no se ha publicado, pero ya ha suscitado fuertes críticas de los palestinos y del mundo árabe-musulmán en general. La Autoridad Palestina (AP) la considera un intento manifiesto de “legalizar la expansión de los asentamientos, la confiscación de tierras y la destrucción de propiedades palestinas en zonas bajo soberanía palestina”, afirmó.
Los intentos de Israel de ajustar unilateralmente las reglas para adquirir propiedades en Cisjordania, levantar la prohibición de larga data de que los no musulmanes adquieran tierras en la zona y transferir los lugares sagrados venerados por miembros de todas las religiones abrahámicas al control israelí suponen “otro golpe a las perspectivas de normalizar la situación en la zona de conflicto palestino-israelí y de una solución final del problema palestino sobre la conocida base jurídica internacional con una fórmula central de dos Estados”, añadió el diplomático.
“Instamos a las autoridades israelíes a que reconsideren las medidas previstas para cambiar el statu quo en Cisjordania a fin de evitar una nueva y peligrosa escalada de tensiones en la zona de conflicto palestino-israelí y en toda la región”, subrayó el portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.