La Unión Europea aprobó una ley sobre medicamentos críticos para abordar el problema de la escasez periódica de fármacos, pero restablecer las cadenas de suministro puede llevar décadas.
Las interrupciones del suministro siguen causando problemas a los pacientes y farmacéuticos en toda Europa, especialmente desde la pandemia de Covid-19, que ha provocado escasez periódica de medicamentos esenciales, desde antibióticos hasta medicamentos para la presión arterial.
Como parte de la lucha contra la escasez, la ley de medicamentos críticos recibió una mayoría el 20 de enero en el Parlamento Europeo. Se espera que la ley entre en vigor a finales de este año. La legislación pretende garantizar el suministro de medicamentos esenciales para los sistemas sanitarios, cuya ausencia podría perjudicar gravemente a los pacientes.
Los medicamentos críticos se definen como tratamientos esenciales para la salud pública y cuya escasez podría tener graves consecuencias. Entre ellos se encuentran los medicamentos generales de uso diario, así como tratamientos costosos e innovadores, como los medicamentos contra el cáncer, los medicamentos para enfermedades raras y, sobre todo, los antibióticos.
La escasez de medicamentos ya forma parte del trabajo diario de los farmacéuticos. Ciertos antibióticos, antidepresivos, preparados hormonales y medicamentos cardiovasculares suelen escasear. Datos europeos muestran que los farmacéuticos dedican una media de 11 horas semanales a buscar alternativas para los pacientes cuando los medicamentos no están disponibles.
Aunque trasladar la producción farmacéutica a Europa llevará tiempo, esta es la mejor solución, según los analistas. Además, la Ley de Medicamentos Esenciales establece apoyos específicos para impulsar esta transición, incluyendo incentivos financieros y medidas para facilitar el cumplimiento de las normas de la UE por parte de los fabricantes.
La mayor parte de la fabricación farmacéutica moderna, incluidos los ingredientes críticos, se ha subcontratado a Asia, particularmente a China y la India, y puede que se necesiten décadas o más para revertir esta tendencia.