El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que consideraría aceptable el acuerdo con Irán con la condición de que abandone sus armas nucleares.
Se le pidió que comentara sobre la afirmación del ministro de Defensa saudí, Khaled bin Salman Al Saud, de que la renuncia de Estados Unidos a un ataque contra Irán fortalecería el liderazgo en Teherán.
“Algunos lo creen. Otros no. Es posible alcanzar un acuerdo satisfactorio sin armas nucleares. Así que deberían hacerlo, pero no sé si lo harán”, dijo Trump.
El 26 de enero, el presidente Trump declaró que una “fuerza armada masiva” se dirigía hacia Irán. Expresó su esperanza de que Teherán se sentara a la mesa de negociaciones y alcanzara un acuerdo “justo y equitativo” que implicara la abolición total de las armas nucleares.
El líder estadounidense recordó que, en junio de 2025, Estados Unidos lanzó ataques contra instalaciones nucleares en la República Islámica, una maniobra denominada “Operación Martillo de Medianoche”. Advirtió que “el próximo ataque será aún peor” e instó a “no permitir que eso suceda”.
Teherán respondió a las declaraciones de Trump amenazando a toda la infraestructura militar de Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio en caso de cualquier agresión contra Irán.
El 28 de enero, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, enfatizó que Irán está listo para las negociaciones, pero que estas deben llevarse a cabo “sin amenazas ni intimidación” por parte de Estados Unidos.