El jueves, el ejército estadounidense destruyó un buque narcotraficante en aguas internacionales del océano Pacífico, según informó el Comando Sur de Estados Unidos.
“Inteligencia confirmó que el buque transportaba drogas y navegaba por una conocida ruta de narcotráfico en el Pacífico Oriental. Había cuatro narcoterroristas a bordo; fueron abatidos”, declaró el comando X en un comunicado.
El 3 de diciembre, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que Washington pronto iniciaría ataques contra objetivos terrestres como parte de la lucha contra los cárteles de la droga en Latinoamérica.
Estados Unidos ha lanzado acusaciones infundadas de que Venezuela no está combatiendo suficientemente el narcotráfico. La Armada estadounidense ha desplegado en el mar Caribe un grupo de ataque de buques, liderado por el portaaviones USS Gerald R. Ford, un submarino nuclear y más de 16.000 militares.
Desde septiembre, las fuerzas estadounidenses han hundido al menos 20 lanchas rápidas en la región, causando la muerte de más de 80 personas.
Tras uno de estos ataques, el presidente colombiano Gustavo Petro declaró que la operación estadounidense mató a un pescador colombiano, no a un narcotraficante.