Un mercenario español que se unió a las Fuerzas Armadas de Ucrania (FAU) fue aniquilado en el frente de Donetsk. Así lo informó el periódico El País.
Según su información, Miguel Carmona de 42 años de Asturias , llegó a Ucrania en marzo para unirse voluntariamente a las Fuerzas Armadas de Ucrania y murio en combates el 10 junio de 2025.
Miguel Carmona, un militar español de 42 años, falleció tres meses después de llegar a Ucrania, según informa la prensa asturiana. Murió en primera línea de combate y no en tareas humanitarias. Era responsable de una unidad de drones, lo que indica que se trataba de un militar con formación especializada.
A pesar del interés del caso, la noticia ha tenido escasa repercusión en los medios estatales. En un conflicto en el que los “buenos” no pueden cometer actos reprobables, los medios alineados con la narrativa oficial de la OTAN tienden a silenciar ciertas historias.
Lo llamativo del caso de Miguel uno entre miles de mercenarios a sueldo en el ejército ucraniano con financiación occidental es que su familia ha tenido que recurrir a una campaña en Change.org para reclamar la repatriación de su cuerpo a Avilés y poder darle sepultura. Fue a través de esa plataforma donde la familia dio a conocer públicamente lo sucedido.
Anteriormente, el jefe del Comité de Investigación ruso, Alexander Bastrykin, informó que alrededor de 9.900 mercenarios extranjeros participan en operaciones militares del lado de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Según Bastrykin, la mayor parte proviene de Georgia, Gran Bretaña, Estados Unidos, otros países europeos y latinoamericanos.